Son galletas con una mordida crujiente, y seguida de una sensación desmenuzable en paladar. Las referencias en esta familia de galleta serían las ya categorizadas, “ Maria” “Tostada o Petit Beurre” , y también todas aquellas dentro de la categoría cracker, como las “ Cream Cracker”, “Soda Cracker” y en general las galletas saladas.
El ingrediente principal de esta familia son harina y agua junto a una reducida cantidad de azúcar y grasa.
La base de esta familia de productos se compone de harina y agua, con proporciones mínimas de azúcar y grasa. Su elaboración sigue un proceso estructurado en el que cada fase influye directamente en la calidad final.
Desde la preparación inicial de la masa hasta el laminado, corte, horneado y posterior enfriamiento, cada etapa está diseñada para garantizar uniformidad, precisión y un producto final estable y consistente. El proceso se estructura en cuatro fases principales:
Preparación de la masa
Estasis o fermentación (cuando aplica)
Formación y laminado
Reducción del espesor, corte, horneado y enfriamiento
Salvo en categorías donde el producto puede ser laminado o rotativo, como en los sándwich, los formatos laminados suelen envasarse en presentaciones de mayor volumen o peso, lo que exige un sistema de handling y envasado volumétrico adecuado. Para ello, se requiere una alimentación diseñada que garantice una gestión eficiente del flujo del producto, un pulmón previo al envasado primario bien dimensionado y una correcta formación del paquete. Es esencial asegurar una carga precisa en la cadena de la máquina envasadora, ya sea Roll-pack o Flow-pack, además de contar con equipos capaces de ofrecer paquetes firmes, consistentes y alineados con las tendencias actuales como cintilla de desgarre.